Cómo Le vamos a responder?
“Dios no te confronta para condenarte, sino para restaurarte; la verdadera pregunta es: ¿cómo Le vas a responder?”
Rodrigo Mata
9/2/20252 min read


Y ahí surge la pregunta más poderosa de tu vida: cómo Le vas a responder?
¿Cómo le vas a responder cuando, vencido y de rodillas, clames por ayuda y Él te extienda su mano?
Cuando empieces a ver sus milagros, no como cuentos, sino como realidades en tu vida.
Él te está llamando, porque tú también eres su hijo amado. Él solo quiere una cosa: que lo ames con todo tu ser. Porque cuando lo haces, Él empieza a restaurarte desde lo más profundo.¿Cómo le vas a responder cuando te muestre tus heridas, tus defectos, tus luchas internas?
No para avergonzarte, sino para sanarte.
Ábrele tu alma con sinceridad. Él no busca perfección, busca verdad.
Y en tu debilidad, se manifestará su gloria.¿Cómo le vas a responder cuando te pregunte si realmente crees en Él?
Cuando estés seco, sin fuerzas, sin fe… recuerda:
Él es la resurrección y la vida.
Y lo que hoy parece muerto, en sus manos vuelve a vivir.¿Cómo le vas a responder cuando te pida que perdones a quien te hirió?
Cuando te diga: “Haz lo que yo hice contigo: perdona con misericordia”.
Porque quien perdona, libera. Y quien libera, avanza.¿Cómo le vas a responder cuando te diga que hoy empieza tu milagro?
Sus planes no son mediocres. No viniste al mundo a sobrevivir.
Viniste a florecer, a vivir con propósito.
Sus planes para ti son buenos, agradables y perfectos.¿Cómo le vas a responder cuando te revele por qué estás en esta tierra?
No eres un accidente. Tienes un propósito.
Fuiste creado para marcar la diferencia, y de su mano, nada es imposible.¿Cómo le vas a responder cuando llegue el día de dar cuenta de los dones que te dio?
Porque no solo te bendijo… también te comisionó.
No vivas a medias. Vive en plenitud, vive con propósito.
Tu mejor versión glorifica a Dios.Y finalmente… ¿cómo le vas a responder cuando te diga: “Yo te estaba buscando hace mucho… y hasta hoy me dejaste encontrarte”?
No fuiste tú quien lo eligió. Él te eligió a ti.
Y te eligió para dar fruto, para brillar, para permanecer en su amor.
Hoy, no es Él quien tiene que responder.
Hoy la pregunta es para ti: ¿Cómo le vas a responder?
En el camino de la vida, inevitablemente llegará la confrontación. No la que nace del orgullo o del enojo, sino esa confrontación sagrada que proviene del amor y de la verdad. De un Dios que no quiere condenarte, sino restaurarte.
Sí, tendrás que enfrentar personas, circunstancias… y a veces a ti mismo.
Pero si lo haces desde el amor de Cristo, cada confrontación se convierte en una oportunidad de transformación.
Jesús no viene a señalarte.
Viene a tocar tu corazón.
Te confronta con amor, con gracia, con propósito: levantarte.


